馃巸 La Estrategia de la Inocencia: ¿Por qu茅 un Cat贸lico NO Celebra Halloween?
El 31 de octubre, el mundo secularizado se sumerge en una celebraci贸n que, bajo la m谩scara de la diversi贸n inofensiva, disfraces y dulces, ha eclipsado la vigilia de una de las festividades m谩s santas de la Iglesia: la V铆spera de Todos los Santos. El dilema no es superficial; no se trata de satanizar todo, sino de discernir la realidad espiritual detr谩s de lo que se presenta como simple "juego" o "diversi贸n". Pretender justificar nuestra ignorancia con la inocencia de los ni帽os es un absurdo, que ignora la formaci贸n de la conciencia y el mandato evang茅lico. Como cat贸licos, estamos llamados a la vigilancia constante, pues el maligno no se presenta con cuernos y tridentes, sino a menudo vestido de oveja, haciendo creer que es inofensivo en sus representaciones. Esta entrada busca descorrer el velo sobre esta pr谩ctica adoptada por el mundo, confrontando su naturaleza pagana y proponiendo una respuesta de fe contundente. El riesgo es evidente: acostumbrar a los ni帽os a ver lo grotesco como normal e inofensivo y dejarles sin defensa ante futuras propuestas que les alejen de Cristo.
El an谩lisis de esta problem谩tica requiere una inmersi贸n en la doctrina de la Iglesia sobre la formaci贸n, el discernimiento y el mandato de la evangelizaci贸n, contrastando la ligereza con que se asume esta fiesta mundana con la seriedad de nuestra vocaci贸n bautismal.
La Responsabilidad de Formar la Conciencia (Proverbios 22, 6):
El argumento que se esgrime a menudo es: "Para mi de ni帽o, era un juego, una diversi贸n, yo no s茅 por qu茅 quieren ver eso como algo malo". Sin embargo, la Sagrada Escritura es clara: "Inicia al ni帽o en el camino que debe seguir, y ni siquiera en su vejez se apartar谩 de 脡l" (Pr 22,6). La inocencia del ni帽o no es una excusa para la inacci贸n del adulto; por el contrario, es un deber del adulto (sobre todo de un sacerdote) formar y educar a los padres y ni帽os sobre estos temas. La falta de formaci贸n adecuada de la conciencia lleva a que, de adulto, se mantenga un pensamiento de ni帽o, un pensamiento pueril. El mal no radica en la intenci贸n de los ni帽os o los padres, sino en la ignorancia de estos y en la falta de formaci贸n de la conciencia. El Catecismo de la Iglesia Cat贸lica (CIC) subraya que la conciencia moral bien formada es recta y veraz, y requiere una educaci贸n permanente, una tarea de toda la vida. Normalizar pr谩cticas paganas o espiritualmente riesgosas no hace sino sembrar un "caldo de cultivo" para las tentaciones o propuestas de abrir las puertas al demonio.
El Peligro de Normalizar el Paganismo y el Ocultismo:
El meollo del conflicto es el fomento creciente de un paganismo que se esconde bajo el disfraz de una fiesta divertida. La Iglesia condena categ贸ricamente toda forma de ocultismo, magia o adivinaci贸n. El CIC advierte: "Toda forma de adivinaci贸n... el recurso a Sat谩n o a los demonios, la evocaci贸n de los difuntos u otras pr谩cticas que justamente son reprobadas, deben ser absolutamente rechazadas" (CIC, 2116). El paganismo y el ocultismo son formas de manifestaci贸n de Satan谩s. Al disfrazarse de algo grotesco o de alguna entidad espiritual negativa o tendiente al paganismo u ocultismo, se des-oculta el hecho de que el mal existe, pero se lo viste de inofensivo, abriendo puertas graduales al demonio en el futuro. San Agust铆n de Hipona ense帽aba que el diablo "no es creador, sino corrompedor de las obras de Dios" (De civitate Dei XIV, 3). Es absurdo "satanizar todo", pero es m谩s absurdo no ver la referencia evidente a Satan谩s en aquello que remite al paganismo y ocultismo.
La Estrategia de Sustituci贸n Demon铆aca:
La malicia de esta adopci贸n cultural reside en la intenci贸n demoniaca de sustituir el bien por el mal, de caer en: "al mal llamarlo bien, y el bien, tenerlo por mal". Al dar una relevancia medi谩tica masiva a estas fiestas, se oscurecen las celebraciones propias de la cristiandad, de lo cat贸lico. El objetivo es alejar a las almas de las pr谩cticas espirituales Cristianas, alejarlas de Dios gradualmente. La mejor estrategia del demonio es hacer creer que no existe, o que 茅l es inofensivo en alguna de sus manifestaciones o representaciones de su actuar. La maldad no est谩 en querer ver al demonio en todos lados, sino en no querer verlo en ning煤n lado y hacerlo pasar por inofensivo, incluso en aquellas cosas que es evidente su actuar. La Constituci贸n Lumen Gentium del Concilio Vaticano II nos recuerda que todos los fieles, por la vocaci贸n cristiana, "son llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfecci贸n de la caridad" (Lumen Gentium, 40). El mal tambi茅n est谩 en ser cooperadores formales (por nuestra participaci贸n directa o indirecta) en el aumento de estas cosas a fruto del alejamiento de Dios de nuestros hermanos.
Diferencia Doctrinal: Recordar vs. Venerar la Muerte:
El argumento de que "en todas las culturas hay algo recordando a los difuntos" intenta equiparar el sentido cat贸lico de la muerte con el paganismo. Sin embargo, existe una diferencia doctrinal crucial: el cat贸lico recuerda a sus difuntos en su memoria por su dignidad o por sus virtudes, y ve la muerte, como la muerte primera, de aquella oportunidad al paso a la vida eterna o la desgracia a la muerte segunda, jam谩s la venera o le rinde culto. Venerar es mostrar "amor y respeto a una cosa o a una persona por su virtud, dignidad, m茅ritos o santidad", cualidades que la muerte en s铆 misma no posee. Los santos con un cr谩neo, como lo ten铆an algunos en sus representaciones pict贸ricas, lo utilizaban con un fin meramente escatol贸gico, el de recordar ciertamente las realidades de las cosas 煤ltimas, las postrimer铆as de la muerte. La Iglesia, basada en la Revelaci贸n del "verdadero Dios por quien se vive" (1 Jn 5, 20), ense帽a a sacar a todas esas criaturas de esas culturas de creencias humanas erradas que incluso est谩n contra Dios y sus mandamientos.
El Mandato Misionero y la Invasi贸n Cultural Pagana:
Cristo mand贸 a sus disc铆pulos: "Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura" (Mc 16,15). Este es un mandato de Evangelizaci贸n, que incluye sacar a otros de otras culturas e ideolog铆as por medio de una debida inculturaci贸n, respetando aquellas tradiciones originarias que se puedan tolerar seg煤n los mandamientos de Dios. No obstante, permitir que nuestras sanas y santas tradiciones como la v铆spera de Todos los Santos sean invadidas para ser sustituidas gradualmente por lo que otras culturas hacen, en vez de Evangelizarles, es dejarnos "evangelizar" por aquellos modos y formas culturales paganas que alejan de Dios. Es un contrasentido y absurdo cat贸lico. Si nos es claro como cat贸licos y no como "cat贸licos", celebraremos solo la v铆spera de Todos los Santos. Un cat贸lico de verdad no puede adherirse al paganismo o cristianismo a la vez. El llamado es a hacer un contrapeso espiritual, enfoc谩ndonos en lo nuestro, en lo cat贸lico.
Conclusi贸n
La disyuntiva para el cat贸lico es clara: ¿Quieres adherirte al paganismo o cristianismo? No debemos considerar en nada lo que el mundo ha adoptado con la expresi贸n "Halloween" en ning煤n sentido ni de ning煤n modo. No podemos justificar nuestra participaci贸n en celebraciones de dudoso origen escud谩ndonos en la inocencia infantil, pues es precisamente la inocencia de los ni帽os la que exige a los padres que les formen y eduquen en todo.
La noche del 31 de octubre, si somos verdaderamente cat贸licos, nuestro llamado es a celebrar solo la V铆spera de Todos los Santos. Frente a aquellos que, por ignorancia o malicia, adoran a Satan谩s ese d铆a, el cat贸lico debe oponer una fuerza espiritual: la Adoraci贸n al Sant铆simo Sacramento, el n煤cleo y la cumbre de nuestra fe (CIC, 1378-1381). Que nuestra 煤nica preocupaci贸n sea custodiar nuestro coraz贸n, siendo fieles al Evangelio, con la esperanza de compartir la alegr铆a de los santos en comuni贸n con el Se帽or y con aquellos que hemos amado.
Te invito a que la tarde-noche del 31 de octubre, en lugar de participar en cualquier manifestaci贸n de Halloween, te unas a la Misa de las V铆speras de Todos los Santos y dediques un tiempo significativo a la Adoraci贸n Eucar铆stica o al rezo del Santo Rosario, pidiendo a Dios por la conversi贸n del mundo y la protecci贸n de los ni帽os.
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